CASO
El caso
analizado en el módulo 2 es una situación de riesgo en la que un alumno
presenta cierto aislamiento (con solo un amigo), rechazo y comienza a recibir
conductas agresivas.
El grupo clase está
compuesto por 32 alumnos, el 45% de los cuáles son chicas, por lo que el grupo
clase está compuesto por 14 chicas y 18 chicos. La edad media nos indican que
son 15 años, por lo que podemos pensar que se trata de un grupo de 4º de ESO.
En general el ambiente del grupo es bueno. Muchos de los alumnos contestan que
tienen bastantes amigos en el grupo, aunque parece que existen algunos
conflictos y que es algo difícil de estudiar.
El grupo
identifica a 5 alumnos como los más respetuosos, amables y que ayudan a los
demás. Estos alumnos proactivos son los que nos ayudarán a mejorar el ambiente
de clase y sobre todo, a mejorar la situación del alumno que se ha detectado en
riesgo.
Hay un alumno
que se ha detectado con riesgo de bullying. Tres compañeros han comentado que
observan diferentes situaciones en las que este alumno no se encuentra bien. No
observan situaciones en las que le pegan, pocas veces le insultan o intimidan o
le molestan por Internet o por el móvil, pero sí, en ocasiones, le aíslan,
rechazan o hablan mal de él. Estos compañeros que son testigos de estas
situaciones dicen que únicamente tiene 1 amigo, que se siente un poco mal por
todo lo que le está pasando y que no sabe defenderse de estas situaciones.
Suele discutir con los demás y le gusta llamar la atención. Además es bastante
diferente a los demás y es algo intranquilo.
CARACTERÍSTICAS DEL CENTRO
Podemos
concretar que es un Instituto de Enseñanza Secundaria, bilingüe, que tiene
enseñanzas de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación
Profesional Básica, Ciclos de formación Profesional de grado medio y superior,
nocturno y modalidad a distancia. Cuenta además con un Aula de Compensación
Educativa y es centro preferente de escolarización para alumnos con Trastorno
del Espectro del Autismo. El alumnado procede de diferentes países de la Unión
Europea y Sudamérica.
PLAN DE CONVIVENCIA
El Plan de Convivencia del centro está
regulado por el Decreto 15/2007, de
19 de abril, por el que se establece el marco regulador de la convivencia en
los centros docentes de la Comunidad de Madrid. En su artículo 2 se recoge que
el Plan de Convivencia será elaborado con la participación efectiva de
todos los sectores de la comunidad educativa. Será aprobado por el Consejo
Escolar del centro y se incluirá en la Programación general anual del centro.
Además, el Plan deberá recoger todas las actividades que, a iniciativa del
equipo directivo, del Claustro de Profesores o del Consejo Escolar, se
programen, ya sea dentro o fuera del horario lectivo, con el fin de fomentar un
buen clima de convivencia dentro del centro escolar. Asimismo deberán formar
parte del Plan de Convivencia el conjunto de Normas de Conducta que sean de
obligado cumplimiento, tanto dentro como fuera de las aulas, para que reine en
el centro un buen clima de convivencia.
ESTRATEGIA ORGANIZATIVA
En este caso, hemos
seleccionado el Aprendizaje Cooperativo como estrategia organizativa para
mejorar el clima de convivencia del aula. Esta forma de trabajar supone crear
diferentes agrupamientos atendiendo al principio de interdependencia,
responsabilidad individual y hacia el
grupo, interacción y promoción de relaciones sociales positivas.
A través de la
herramienta Sociescuela, seleccionamos los diferentes agrupamientos para
trabajar a través del Aprendizaje Cooperativo.
Antes de
comenzar es importante definir la función de cada alumno dentro del grupo de
trabajo para evitar que un alumno asuma todas las funciones y promover que cada
uno se sienta responsable del aprendizaje de todo el grupo. En este caso se
favorecen las relaciones de ayuda y el sentimiento de éxito de todo el grupo,
lo que crea una mayor cohesión entre sus miembros. De esta manera las
relaciones entre los miembros del grupo mejoran de forma que las conductas
discriminatorias y agresivas hacia el alumno se paralizan poco a poco y se
modifican hacia una relación de respeto mutuo.
Será
imprescindible definir los objetivos y actividades de cada sesión, los tipos de
agrupamiento que vamos a utilizar, los materiales necesarios y los criterios de
evaluación a seguir.
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN
En primer lugar
se debe entrenar a los alumnos en diferentes actividades cooperativas de poco
tiempo de duración y en principio por parejas. Poco a poco, se puede ir
aumentando tanto el tiempo de las actividades y el número de miembros del grupo
cooperativo. Es importante crear un clima de confianza entre los propios
alumnos y entre alumnos y profesor. El profesor no solo enseña conocimientos
sino que ayuda a los alumnos a aprender a aprender.
En segundo
lugar, cuando los alumnos ya hayan tenido experiencias de aprendizaje
cooperativo se pueden seleccionar diferentes formas de llevarlo a cabo, por
ejemplo los Torneos de Equipos de Aprendizaje o El Puzzle. Los alumnos
descubren que de forma divertida no solo aprenden contenidos sino que aprenden
a cooperar entre ellos, respetando cada ritmo de aprendizaje, empatizando con
los compañeros y ayudando a los que lo necesitan.
En tercer lugar
debemos realizar una evaluación no solo de lo curricular, sino sobre todo del
cambio en el ambiente del aula. Estas actividades deberían realizarse de forma
prolongada en el tiempo. No sirve que únicamente realicemos una actividad con este
tipo de aprendizaje. Debemos mantenerlo a lo largo del tiempo para ver
realmente cambios en las interacciones grupales y en el clima del aula.